Mostrando entradas con la etiqueta TESTIMONIO MISIONERO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TESTIMONIO MISIONERO. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de octubre de 2025

DOMUND-TESTIMONIO MISIONERO EN CATEQUESIS

 El pasado martes 14 de octubre en la parroquia San Jaime Apóstol de Guardamar, visitó a los niños de catequesis la Hermana Sor Angelina, misionera en Bali, República Dominicana.

Fue una gran experiencia para los niños y niñas y  el el domingo 19 de octubre, día del DOMUND, acompañará a los chicos y chicas de confirmación por las terrazas y locales de Guardamar y estarán en la puerta de la parroquia para ayudar a los misioneros.




 

jueves, 27 de octubre de 2022

ENTREVISTA AL MISIONERO PIER L. MACCALLI



 Con motivo de los primeros premios OMP, entrevistamos a Pier Luigi Maccalli, el misionero que sufrió dos años de cautiverio en manos de un grupo yihadista en el Sahel africano. En esta entrevista revela su compromiso de ser testigo, como dice el lema del Domund, testigo de la fraternidad.

P: Acaba de publicar el libro “Cadenas de libertad”, ¿se sintió realmente libre siendo un hombre encadenado?

Puede parecer paradójico, pero fueron las cadenas las que abrieron en mí lo que yo llamo el espacio libre, el espacio del corazón. Fue mirando mis cadenas una tarde que me dije que mis pies estaban encadenados, pero mi corazón no. Entonces pensé en la pequeña Teresa. Ella, monja de clausura, patrona de las misiones. Y sin embargo, ha encontrado su espacio de ser en la Iglesia el corazón, el amor que late por las periferias del cuerpo. Me he dicho, haré yo también así. Seré misionero e iré con el corazón a los pueblos que antes visitaba a pie, en coche. Y entonces me he sentido libre y he recorrido estos caminos, y he llevado ante Dios las personas que tengo en el corazón. Nuestro fundador de la SMA, de la que yo soy misionero como miembro, decía también él esta expresión, que he entendido bien en aquella situación, ser misionero desde lo profundo del corazón. Este corazón libre ha sido mi manera de ser misionero.

P: ¿Cómo fue su oración durante el cautiverio? ¿Sintió que Dios le había abandonado?

Muchas veces he llorado en aquel desierto, he derramado lágrimas, he gritado, interiormente repetía las mismas palabras que dijo Jesús en la cruz, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? No era una oración desesperada. Y me aferraba a sus palabras. Lo ha dicho Él. Lo has dicho tú, Jesús. Puedo también decirlo yo. Me he aferrado a estas palabras suyas y tomaba fuerzas, sabiéndome en profunda comunión con su sufrimiento y con su cruz. Esta ha sido mi manera de rezar y sinceramente he tenido momentos en  los que me he sentido desconsolado, aislado, solo. Pero en esa soledad le decía a Dios: no me dejes. Al menos Tú, quédate conmingo. Este diálogo hecho de lágrimas, de gritos. Después de todo, las palabras no son la única forma de orar. Cuando una persona sufre, o grita o llora. Creo que ha sido también la oración de las lágrimas, que mi corazón ha derramado en aquel momento. Pero de confianza, siempre.

María y el Rosario eran mis oraciones diarias. Me hice un rosario de tela. Lo llevo siempre conmigo en la muñeca. Porque me mantiene en comunión con todos los rehenes. Rezo por la paz. Y continúa esta oración que ha sido para mí vivir en comunión con todos, con mi familia y mis comunidades, con todos los misioneros.

Y el detalle es que, luego, el 7 de octubre, fiesta del Rosario, y en Fátima María es honrada bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario. Ese mismo día, por la tarde, nos han anunciado que íbamos a ser liberados. Llegó aquel convoy de personas fuertemente armadas. Y el colega que conducía el auto cuando salió abrió los brazos y dijo: “liberation, c’est fini”.

Miré hacia lo alto. Estaba muy tranquilo porque tantas veces nos habían anunciado la liberación y no había tenido lugar. Saludé a las estrellas aquella noche, he rezado mi rosario y me siento en fuerte comunión con esta oración. Invito a todos durante este mes de octubre, a rezar el Rosario, a orar a María para sostener a quienes están pasando por momentos difíciles en nuestros hogares, en misión. Para sostener a todos los rehenes que están pasando por momentos de desánimo, por sus familias, como lo vi en mi familia. María me ha sostenido, ha sostenido a mi familia y le pido que sostenga a cuantos están sufriendo en este momento.

P: Ha venido a Madrid para recoger el premio “Pauline Jaricot” de las Obras Misionales Pontificias, que reconoce la vida y el testimonio de los misioneros. ¿Qué significa para usted recibir este galardón?

Estoy un poco sorprendido. No estoy a recibir premios, pero lo entiendo bajo esta óptica. La Iglesia es misionera por su propia naturaleza. Si quiero imaginar y pensar en la Iglesia me viene, como imagen bíblica, la tienda, la shekhinah, porque la tienda es una casa sin paredes. He visto tantas de ellas en el desierto, de estos tuareg. Sostiene el techo con tirantes, pero las paredes están abiertas al viento, al viento del espíritu. Creo que este premio invita a la Iglesia a centrarse en un rincón de la misión, especialmente Bomoanga, la zona donde yo he estado, pienso en Níger, pienso en todo el Sahel. Por tanto, es una oportunidad de decirles a todos los fieles cristianos, vivamos esta comunión concreta con una población concreta que está pasando por un momento difícil en esta coyuntura. Por lo tanto, este premio, más que para mí, es para ellos.

P: Usted ha cumplido de manera admirable el lema del Domund de este año, “Seréis mis testigos”, ¿qué puede decirnos para animarnos a ser testigos misioneros?

De esta desventura que he vivido, mi invitación es muy simple. No encadenemos nunca más a nadie. Las cadenas me han molestado, me han humillado, pero el misterio de la persona humana es mayor de lo que puede parecer, de lo que los mismos errores que las personas puedan también cometer. Todos somos personas heridas. Misión es encontrar al otro, a la humanidad herida, sabiendo que nadie nace malo, se vuelve uno así por una historia, por sufrimientos que se han padecido. Creo que es importante que juntos demos testimonio de ese amor que cura las heridas, que acoge al otro, que humaniza las relaciones.

He sufrido el frío, el calor, he comido lo que me daban, he bebido agua con sabor a gasolina… Pero lo que más me faltaba era el no poder comunicarme. En cambio, en respuesta recibía palabras que me humillaban y que me herían profundamente. Por eso digo que la palabra muchas veces inflama nuestras relaciones. Lo he visto, escuchando ahora ya libre, en la televisión, en los deportes, en la política, en la familia. De una palabra nacen reacciones que pueden ser una mano, que se convierte en puño, que se convierte, si está armada, en un asesinato, un feminicidio, una guerra. Pero todo viene de una palabra fuera de lugar o de una palabra que ha herido. Por eso, desarmemos la palabra, desarmemos las manos, desarmemos el corazón, desarmamos la mirada y convirtámonos en testigos de fraternidad.

Mi compromiso como hombre libre, ahora es dar testimonio de la fraternidad. Me siento hijo de aquella palabra profética que nos ha dirigido el Papa Francisco: “Fratelli tutti”. Me parece extraño. Hay un episodio que he recogido. Lo escuché, nos dieron una pequeña radio y ese 4 de octubre escuché en la radio que el Papa Francisco había firmado la encíclica “Fratelli tutti”. Yo no la conocía. Solo pillé el título, el nombre. Había firmado esta encíclica sobre la tumba de San Francisco de Asís. Fui liberado el 8 de octubre y, es más, quizás ahora, pensándolo bien, pienso que la palabra que capté, fue la que me conmovió por dentro. El 8 de octubre le dije a Abu Naser, que me conducía a la libertad, – lo cuento también en el libro -: Abu Naser, tengo una palabra que decirte. Él, que no me saludaba, que me consideraba un kafir, un incrédulo. De un suspiro le dije: Que Dios nos dé a entender un día que todos somos hermanos. Él levantó las manos del volante y no respondió. Me quedé callado. Guardé silencio. Me salió del corazón y se lo ofrecí porque hoy me siento llamado a testimoniar la fraternidad, la fraternidad a todos. Esta acaba, rompe las cadenas del odio, de la enemistad, de la guerra, y creo que es el camino a seguir para un mundo nuevo, un mundo de paz. Testigo de la fraternidad, esto quiero ser.

lunes, 1 de junio de 2015

TESTIMONIO RELIGIOSA SILVERIA ROCAMORA



Llegué a República Dominicana el 16 de mayo de 2003, con la alegría de poder entregarme a estas personas tan sencillas.
2003-2004 viví en San Francisco de Macorís. En 2004 -2007 en Santo domingo. En 2007-2008 En la Romana y en 2009  a Santo Domingo, nuevamente. En 2010 cuando el terremoto de Haití pude ir a ayudar allí, y sin saber el idioma, pude participar recibiendo el cariño y  a la vez transmitirles el lenguaje del cariño y la alegría.
Las Religiosas Adoratrices estamos en República Dominicana desde 1986, en Santo Domingo. A La Romana fuimos en 1987, a San Francisco de Macorís en 1992 y a Santiago de Los Caballeros en 1997.
Desde Rep. Dom. Fuimos a Cuba en 2007, en un primer momento en Los Palacios –Pinar del Rio-  y después en 2012 pasamos a la Habana. Y Brasil en 2010 pasó a formar parte de nuestra provincia religiosa. En Brasil estamos desde 2006.
En las seis comunidades estamos en barrios sencillos y muy pobres, y por lo general, algo conflictivos.

La misión que realizamos, en todas las comunidades, en la medida de lo posible, es con mujeres que ejercen la prostitución y que se encuentra en contextos de explotación sexual. La realizamos por medio del desarrollo de programas y proyectos de intervención directa y formativa, en colaboración con entidades públicas y privadas en la defensa de los derechos humanos. Promovemos la atención de las mujeres, su promoción personal y su inserción social, acorde a su dignidad (creadas a imagen de Dios).
                                                                                                                                                                           
En Santo Domingo tenemos talleres ocupacionales en los que hacemos lencería para bebe y serigrafía, y con lo que se produce y se vende a comercios que colaboran con la misión dándonos trabajos y con lo que conseguimos ingresos, además de donaciones de bienhechores y subvenciones. Similar es en La Romana y San Francisco. -La Romana tiene taller de velas-.


En Santiago un centro de Escucha, donde pueden ir las mujeres que se van conociendo, a través de la visita a los locales donde están y en la unidad de calle.
                                                                                                            

Aquí en Brasil el Centro de Referencia donde atendemos todos los días, con diferentes actividades. Acogemos a Mujeres, que quieren un nuevo Proyecto de vida en nuestra casa, y una unidad de calle, que las atiende en sus locales de trabajo. 

En Rep. Dominicana, en las 4 comunidades, también se tiene el programa de apadrinamiento de los hijos de nuestras chicas o mujeres, el número mayor del programa de Madre Coraje –Jerez de la Frontera. Cádiz- y otras de personas particulares, para apoyo de sus estudios y familia.

Doy gracias a Dios por haberme permitido vivir esta experiencia en estos lugares de pobreza y de personas tan sencillas y acogedoras, que me transmiten la alegría y la generosidad de compartir lo que tienen.
He tenido la suerte de estar en los tres países y conocer estas realidades.
Que mayor predicación puedo hacer que transmitir la “alegría de la entrega incondicional a Dios y a los hermanos, y allí donde la obediencia me mande”


Encontrar al Señor, ser mensajera de Él, es un signo de alegría en el espíritu. La alegría nace de la gratuidad de este encuentro. Y la alegría de encontrarme con Él, hace que no me cierre en mi misma, sino que me abra y me lleve al servicio de la misión. Como Adoratriz, viviendo con alegría, el Carisma de Adoración- Liberación.
Esta alegría se hace realidad en todo lo que hago.
En la Eucaristía, que da sentido a mi vida, encuentro fuerza, alegría... para todo, para realizar la misión. En los momentos más complicados agarrarse al “Eje” principal que es Él, a través de la oración.

Es una gracia de Dios, poder realizar la misión. Nos acogen muy bien y muchas personas buenas colaboran con nosotras. Me siento muy feliz de poder trabajar aquí y con todas estas personas, que me enseñan mucho cada día.


Silveria Rocamora García. Religiosas Adoratrices

lunes, 8 de septiembre de 2014

CARTA DE UN MISIONERO

Nuestro misionero Jimmy perteneciente a MIES nos escribe desde África. Nos relata una bonita experiencia donde nos invita a reflexionar sobre la labor de todos los misioneros.

Hola a todos/as.....
Perdonar por la tardanza de responderos, pero aquí el tiempo pasa a veces tan rápido como lento....Es una sensación un poco extraña, pero llevo un mes aquí y parece que llevo ya cinco. El ritmo de vida para un misionero, como ya sabéis, es muy intenso ( aunque a los chadianos lo de las prisas no va mucho con ellos); Y más trabajando con niños como estos, que te exigen mucho.
Estoy con otros tres Mies gestionando el Centro Educativo Charles Lwanga de Bayaka, kélo, Diócesis de Laï. En este centro atendemos actualmente a 40 huérfanos (desde los 8 a los 18...más o menos) en situaciones muy desfavorables. Aquí intentamos ser una familia en todos los sentidos, ahora entiendo a los padres de familia...y a mis propios padres....si es difícil educar uno...imaginaos 40...puuuff. En el centro buscamos también su formación integral como persona;  y así favorecer su integración en la sociedad chadiana.
 Para ello tenemos una escuela de alfabetización en Francés, con una gran nivel en comparación a la media del país; y les damos formación en un oficio ( carpintería, modisto y costurera). Claro está que todos nuestros niños y niñas saben coser, cocinar, lavar su ropa y limpiar. Tened en cuenta que estamos en un país musulmán y muy tradicional....estas pequeñas cosas ha costado mucho....pero lo hemos conseguido con mucho esfuerzo. Incluso las niñas juegan al futbol con los niños....
Cuando son mayores y llevan más de cuatro años en el centro....los tutelamos en una casa, para que se vayan adaptando a la vida adulta.....y trabajan en un taller como aprendices. En España, esta es la forma  normal con los niños tutelados....y tenemos muchos recursos y trabajadores formados. En el Chad, esto es la primera vez que se hace...y cuesta mucho tanto formar educadores como conseguir la financiación....pero no nos podemos quejar....porque hay mucha gente que nos ayuda....
Leer más...


martes, 25 de marzo de 2014

ENTREVISTA A IÑIGO ILLUNDAIN

“En Sudán aprendí a llevar mi vida por donde Dios quiere”

Cuando a Íñigo Illundain le preguntan qué despertó en él el tiempo que pasó en Sudán, afirma sin dudarlo que “las ganas de continuar aprendiendo a compartir con los demás, desde el Evangelio de Jesús”, y de llevar su vida “por donde Él decida”.
Este laico, que pidió una excedencia del Colegio donde trabajaba como profesor en Pamplona para irse como misionero por tres años a Sudán del Sur, se vio obligado a regresar a los cinco meses, debido a la inestabilidad política del país que desembocó en un conflicto armado.
Sin embargo, Sudán se ha quedado en su corazón. De eso hablará en el XI Encuentro Misionero de Jóvenes que tendrá lugar este fin de semana en Madrid, organizado por Obras Misionales Pontificas con la colaboración de la Comisión Episcopal de Misiones.

Para abrir boca, publicamos esta entrevista concedida a OMP


martes, 18 de marzo de 2014

" VUELVES DISTINTO "

                         
Jorge Rodríguez, es uno de los protagonistas del vídeo ¡Atrévete a sentirlo!. Este joven participó en el Encuentro Misionero de Jóvenes del año pasado. Con su testimonio invita a otros jóvenes vivir la Misión.
Jorge participó en la JMJ 2013 de Río de Janeiro, porque le parecía una experiencia única y muy enriquecedora. Y de allí, como el mismo nos cuenta volvió distinto "La verdad es que vuelves distinto, después valoras muchas cosas que quizá antes no se tenían en cuenta y desde luego te fijas en pequeños detalles que antes pasaban desapercibidos por completo" nos cuenta Jorge.

De esta experiencia lo que más recuerda son "cada una de las personas con las que tuve la suerte de compartir unos días" y "la manera tan viva que tienen allí de vivir la fe". "Me he dado cuenta que Jesús en Brasil está más vivo que nunca. Se ve y se nota cómo Él es capaz de cambiar la vida de la gente, de hacernos felices".

Pero sobre todo lo que ha sacado en claro de esta experiencia es que "lo mejor de darse a los demás es que recibes el ciento de lo que das. Se recibe mucho más de lo que se da".

Jorge anima a otros jóvenes a vivir esta experiencia: "Es algo inolvidable, y es un enriquecimiento impresionante en todos los aspectos de tu vida" es algo que les cambiará la vida dice: "porque aprendes muchas cosas, como por ejemplo lo feliz que se puede llegar a ser sin tantas cosas materiales como aquí tenemos, toda una lección de humildad".

martes, 11 de marzo de 2014

" QUIERO DEDICAR MI VIDA A LA MISIÓN "

"Soy Celia, tengo 26 años y desde hace ya unos cuatro años siento una gran pasión por las misiones. Mi primera experiencia fue en México con los Javerianos y el año pasado me fui Ecuador con la Diócesis de Jaén. Estas experiencias me han hecho  descubrir mi amor hacia las misiones. Tanto es así, que se me han quedado cortas, yo no quiero quedarme en una experiencia de misión de verano y esperar todos los años a que llegue Julio para ver dónde puedo irme, si no que quiero dedicar mi vida a la Misión". 

Celia Valdivia, es una joven de Jaén que el año pasado estuvo en el Encuentro Misionero de Jóvenes y este año vuelve a repetir la experiencia. Nos deja su experiencia de misión para animar a otros jóvenes.
                           
Me fui siendo sólo una joven de 25 años con una carrera terminada y con la ilusión que todo joven tiene a esa edad, he vuelto  con una nueva familia y con el amor que toda persona desearía tener en su vida. Durante estas experiencias he preguntado ¿Cómo una persona puede hacer que tu vida, tu forma de ver la realidad cambie?

Yo podría escribir folios enteros de lo que he aprendido, pero en vez de eso quiero que conozcáis a las personas que me he encontrado en ese camino y a la huella que han dejado en mí.

viernes, 7 de marzo de 2014

JÓVENES ENAMORADOS DE LA MISIÓN

Blanca Serres,como muchos otros jóvenes, se ha enamorado de la misión. Decidió, de forma desinteresada, entregar un mes de su vida para ayudar a los que más lo necesitan en un país como Honduras.
Blanca, que también participó en el Encuentro Misionero de Jóvenes del año pasado, nos cuenta en este testimonio lo que ha significado para ella vivir estas experiencias misioneras.

Los motivos que me llevaron a hacer el viaje a la misión
Mi padre había muerto hacía unos años, y en ese tiempo yo estuve muy preocupada sobre el sentido de mi fe. Creía en Jesús y en la vida más allá de la muerte, pero no tenía claro si estaba creyendo por necesidad, por culpa de mis circunstancias o como una especie de homenaje a la educación que mi padre nos había dado. Durante el mes de abril de 2011, tuve la oportunidad de charlar amistosamente con el padre Simó, responsable de la pastoral juvenil, y me animó a emprender esta experiencia. Nunca me había planteado hacerla, y no tenía muy claro qué sentido podía tener para mí pero pensé que si Dios estaba proponiéndome algo, no podía hacer oídos sordos.
                                  

martes, 3 de diciembre de 2013

TESTIMONIO DESDE FILIPINAS

Luis Ortiz nos escribe desde Filipinas para dar las gracias por el apoyo que está recibiendo el pueblo filipino en estos momentos tan difíciles.

Qué bonito es el ver cuanta gente se está uniendo al dolor del pueblo filipino desde diferentes lugares del mundo, pero al mismo tiempo que tristeza da, saber que la mayoría de las veces para demostrar nuestra parte buena del ser humano otros tengan que sufrir.
undefined

miércoles, 13 de noviembre de 2013

TESTIMONIO MISIONERO DESDE FILIPINAS

Desde Filipinas la misionera Inmaculada Vírseda Olivas, de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, nos escribe desde Cebú en Filipinas, agradeciendo nuestro recuerdo y oración por el pueblo filipino que ha sufrido el tifón Haiyán y los misioneros que les acompañan.
Estimados amigos de OMP España: Gracias por su mensaje. Gracias por su recuerdo y su oración por nosotras. Gracias por la labor que realiza desde las Obras Misionales Pontificias... 
Leer más...

lunes, 11 de noviembre de 2013


LINK2

Unidos a los hermanos filipinos que sufren las consecuencias del tifón Haiyán
Desde OMP España nos unimos a la petición del Papa Francisco para rezar por el pueblo filipino que vive horas de dolor y necesidades extremas. Y os invitamos a hacer lo mismo para que nuestra oración sea una auténtica cadena de solidaridad con ellos.

LINK2Los misioneros españoles que viven en Filipinas, unos 123, expresan su dolor por las consecuencias que el tifón Haiyán ha provocado a su paso por la región central de Filipinas. Los misioneros permanecen junto al pueblo, como lo hacen siempre ante las catástrofes, consolándolos, pero sobre todo, viviendo lo mismo que vive la gente en cada momento; ahora, un tifón de resultados devastadores.

Podéis leer alguno de los testimonios de los misioneros españoles en Filpinas:
http://ompes.blogspot.com.es/2013/11/los-misioneros-junto-al-pueblo-filipino.html

martes, 22 de octubre de 2013

NOS ESCRIBE UN MISIONERO DESDE PERÚ

·        Nuestro misionero Jaume Benaloy nos escribe 
      unas palabras  para el DOMUND.
            Desde  la Archidiócesis de Trujillo en Perú, desde su 
      puesto de rector del seminario Mayor San Carlos y San
      Marcelo donde se dedica a la formación de 120 seminaristas.

     ¡TODOS SOMOS MISIONEROS!

En la Iglesia de Jesús, todos somos misioneros, aunque no del mismo modo. Dios a cada uno nos ha regalado los talentos que ha considerado mejor para ponerlos al servicio del bien común. Lo importante, por tanto, no es el lugar donde vivimos, sino cómo vivimos en ese lugar.

Con ocasión del DOMUND y al cumplir hoy cinco años de misión en el Perú, animo a superar todo temor e incertidumbre a cuantas personas sientan que Dios les invita a salir a la misión ad gentes, a ir a otro lugar, a darse sin medida, a entregar sus propias vidas y bienes como testimonio de fe. Todo es fácil cuando uno acoge la propuesta fascinante de Dios. Nada es imposible para Él y todas las dificultades se superan con su gracia. Si Jesucristo les envía a la misión allende los mares, ojalá escuchen su Voz. ¡No se arrepentirán!.
     
      Quiero agradecer todo el afecto y apoyo que tantas personas anónimas brindan a las comunidades acompañadas por misioneros y misioneras en los cinco continentes. ¡ Dios les pague! Y les ruego no dejen de rezar por la fidelidad de los misioneros y el aumento de vocaciones sacerdotales, especialmente en los países de misión.
     
     Unidos siempre en la oración y en la misión,
      Jaume Benaloy Marco