miércoles, 5 de diciembre de 2018

II DOMINGO DE ADVIENTO (9 de diciembre)

“Preparad el camino del Señor” (Lc 3,4)
Encendemos la segunda vela.
Jesús quiere hacerse presente en nuestra vida. ¿Hay algo más importante o
mejor? Por eso, queremos prepararle el terreno —“allanar sus senderos”, como dice el
Evangelio (Lc 3,4)— para que pueda llegar hasta nuestro corazón y llenarlo de alegría
misionera.

Así que DECISIÓN y... ¡a prepararse!

ACOMPAÑANDO A MARÍA Y JOSÉ
María y José afrontaron con determinación las dificultades para hacer posible la llegada
de Jesús:
“En su corazón iban llenos de esperanza y de futuro por el niño que vendría; sus pasos, en
cambio, iban cargados de las incertidumbres y peligros propios de aquellos que tienen
que dejar su hogar. Y luego se tuvieron que enfrentar quizás a lo más difícil: llegar a Belén
y experimentar que era una tierra que no los esperaba, una tierra en la que para ellos no
había lugar”.
                                                                                                     (Papa Francisco)

REFLEXIÓN
Pienso en algún aspecto en el que necesite portarme mejor: en casa, con algún
amigo, en el estudio... Hago propósito de mejorar y le pido ayuda a Jesús para conseguirlo.
COMPROMISO
¿Cómo puedo prepararme mejor para celebrar la Navidad? Elijo y llevo a cabo un
“gesto” significativo que pueda animar o ayudar a otros a prepararse también.

ORACIÓN
“Pequeño Niño de Belén,
te pedimos que tu ternura despierte nuestra sensibilidad”.
                                                                                                       (Papa Francisco)

SEMBRADORES DE ESTRELLAS

¿QUÉ ES SEMBRADORES DE ESTRELLAS?




Sembradores de estrellas es una iniciativa de Infancia Misionera, en la que los niños salen a las calles a felicitar la Navidad de parte de los misioneros, mientras ponen estrellas adhesivas en los abrigos de los viandantes. A través de la colocación de estas pegatinas con forma de estrellas, los niños expresan la buena noticia de la Navidad, y llevan la alegría a las calles.

¿QUÉ APORTA?

Esta iniciativa, con más de 40 años de historia, ayuda a los niños a prepararse para vivir la Navidad de una forma misionera. Además de recordar a aquellos que lo dejaron todo para llevar el mensaje de Jesús a todo el mundo, ellos mismos se convierten en misioneros en su ciudad, al llenar las calles de estrellas y alegría. Ofrece a los niños, además, un mensaje diferente al de la campaña consumista de Navidad: se regalan estrellas de una forma absolutamente gratuita, sin aceptar donativos.

¿EN QUÉ CONSISTE?

A lo largo del Adviento, los niños pueden prepararse para vivir la Navidad en clave misionera, ver Adviento misionero. Más cerca de la fecha, estos niños se forman en el sentido de lo que van a hacer en Sembradores de Estrellas: se van a convertir en pequeños misioneros que comparten la buena noticia de Jesús, y felicitan la Navidad en nombre de los misioneros.
En los días previos a Navidad, las diócesis y las parroquias convocan a los niños para celebrar Sembradores de Estrellas. La iniciativa comienza con una celebración del envío, descargar la guía de celebración. Juntos rezan, y son enviados a sembrar estrellas por la calle llevando la alegría de los misioneros a la gente, y recordándoles el verdadero sentido de la Navidad.
A partir de aquí, cada parroquia es creativa, y añade a la iniciativa villancicos, lanzamiento de globos, visita a residencias de ancianos…
Al finalizar, los sembradores se llevan a su casa la Hucha del Compartir, para colorearla y montarla en las vacaciones de Navidad, ya de cara a la Jornada de Infancia Misionera.

¿CÓMO PUEDO APUNTARME?

Si quieres participar en la iniciativa, u organizarla en tu parroquia, ponte en contacto con la delegación diocesana de misiones de tu diócesis, donde podrán informarte de las fechas previstas, y podrán facilitare el material necesario. Contactar con las Delegaciones de Misiones


lunes, 3 de diciembre de 2018

SAN FRANCISCO JAVIER-PATRONO DE LOS MISIONEROS

“Francisco Javier es digno de ser comparado con los mismos apóstoles”. En camino hacia el Mes Misionero Extraordinario, recordamos las palabras de Maximum Illud sobre el Patrono de las Misiones.


El 30 de noviembre hemos recordado el 99 aniversario de la publicación de Maximum illud, de Benedicto XV, el documento cuyo próximo centenario ha dado pie al papa Francisco para convocar el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019. Hoy, 3 de diciembre, celebramos la memoria de san Francisco Javier, Patrono de las Misiones, y podemos recordarlo con las palabras que le dedica Maximum illud, la carta apostólica que fue como el pistoletazo de salida del “siglo de las misiones”.
Casi al comienzo del documento, Benedicto XV explica cómo “Francisco Javier, digno ciertamente de ser comparado con los mismos apóstoles, después de haber trabajado heroicamente por la gloria de Dios y salvación de las almas en las Indias Orientales y el Japón, expira a las puertas mismas del Celeste Imperio, adonde se dirigía…”. Y añade a continuación el significado que puede entreverse en esa culminación de su vida, entregada día a día al anuncio de la Buena Noticia: “… como para abrir con su muerte camino a la predicación del Evangelio en aquella región vastísima, donde habían de consagrarse al apostolado, llenos de anhelos misioneros y en medio de mil vicisitudes, los hijos de tantas Órdenes religiosas e instituciones misioneras”.
Pedimos la intercesión del Patrono de las Misiones por los misioneros y misioneras que se afanan por llevar el Evangelio del amor de Diosen tierras de Oriente y por todo el mundo. Que san Francisco Javier obtenga para nosotros avivar en nuestro corazón la pasión por Jesús y por su pueblo que —como nos recuerda el papa Francisco— es la misión de la Iglesia.

viernes, 30 de noviembre de 2018

I DOMINGO DE ADVIENTO (2 de diciembre)

"Levantaos, alzad la cabeza" (Lc 21,28) 
Encendemos la primera vela.




Jesús nos lo dice de una forma muy expresiva: “Estad despiertos en todo tiempo” (Lc 21,36). ¿Por qué? Pues porque Él viene a nosotros, pero, si estamos dormidos, no nos enteraremos y no podremos disfrutar de algo tan maravilloso como descubrirle caminando a nuestro lado.
 Así que ATENCIÓN y... ¡a levantarse!

ACOMPAÑANDO A MARÍA Y JOSÉ
También José y María tuvieron que levantarse y ponerse en acción, en una circunstancia difícil en sus vidas: “Por decreto del emperador, María y José se vieron obligados a marchar. Tuvieron que dejar su gente, su casa, su tierra y ponerse en camino para ser censados. Una travesía nada cómoda ni fácil para una joven pareja en situación de dar a luz: estaban obligados a dejar su tierra”.
(Papa Francisco)

REFLEXIÓN
¿A qué tenemos que estar atentos si queremos descubrir a Jesús? ¿A qué personas? ¿A qué situaciones? ¿A qué palabras o gestos?

 COMPROMISO
 Pienso y realizo alguna acción concreta que me suponga “levantarme” de mi comodidad para ayudar a alguien que lo necesita.

ORACIÓN
 “Pequeño Niño de Belén, te pedimos que tu llanto despierte nuestra indiferencia”.
 (Papa Francisco)