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jueves, 31 de octubre de 2024

MISIONEROS POR EL MUNDO

 





Harare: vida activa y contemplativa en la capital de Zimbabwe

“Misioneros por el mundo” nos lleva mañana, viernes 1 de noviembre, a las 21:30h, hasta Harare, la capital de Zimbabwe y la ciudad más poblada del país. En ella hay también misioneros españoles que anuncian la esperanza de la salvación que trae Jesús, ya sea desde la vida activa, como hacen los Claretianos, o desde la oración en la vida contemplativa, como las Clarisas.

El claretiano Álvaro Rodríguez Jover, es un misionero de Málaga que llegó al país africano en 2017; él vive en primera persona la cultura “asamblearia” del pueblo “shona”. El sacerdote presenta su consejo parroquial enfatizando la importancia de los laicos en la iglesia local y recordando que en el pueblo “shona” las cosas se deciden en asamblea.

Álvaro admite que hay cosas de la “cultura tradicional” que pueden chocar, pero reconoce también muchos valores positivos. Además, subraya la “fe viva” de este pueblo que es capaz de caminar varios kilómetros para celebrar la fe en comunidad. Por su parte, la comunidad también valora a los misioneros que son capaces de integrarse y formar parte de este pueblo, siendo uno más con ellos.

Los claretianos son los responsables del Colegio St. Vincent, un colegio diocesano que depende de la parroquia que atienden los misioneros. Los colegios católicos tienen muy buen acogida en las familias y en la sociedad, porque ofrecen una educación integral que tiene en cuenta todos los aspectos del crecimiento espiritual y físico del niño. En este sentido, es importante también la comida diaria que reciben en el colegio, porque muchos llegan sin haber desayunado.

En Harare se encuentra también el Seminario Claretiano “Claret House”, donde hay otro misionero español, el padre Luis Mª Guerrero, natural de Nerva (Huelva), acompañando la formación de las vocaciones locales. Justin es un zimbabuense que lleva dos años en el Seminario, atraído por la vida sencilla y familiar de los claretianos. Ya de pequeño tenía la inquietud de ser sacerdote y de adulto fue indagando distintas formas de entrega y se sintió llamado a la vida religiosa en comunidad.

El corazón de la misión en Harare se encuentra en el Monasterio de Santa Clara, un antiguo convento que los Franciscanos cedieron a las religiosas clarisas cuando llegaron a Zimbabwe. La hermana Mª Raquel Muguerza es de Pamplona y lleva 39 años cumpliendo allí un doble sueño, porque antes de sentir la llamada a la clausura, pensó en ser misionera. La clausura es el corazón de la misión y “el corazón de la Iglesia”, porque como dice Raquel la vida de las contemplativas es expresión de que “es el Señor el que salva y entregándose a Él se manifiesta que Él, el que realmente hace las obras”.

A esta religiosa de Navarra le hablaban desde pequeña de san Francisco Javier y eso encendió muy pronto su deseo de ir a la misión. Y su vocación contemplativa tiene que ver con la convicción de que “si yo me dedico al Señor completamente, Él va a ayudar a toda la gente”. Como santa Teresita, Raquel sintió que esta era una manera de “abarcarlo todo”. La población las recibió muy bien. Antes de encerrarse en clausura el obispo les pidió que visitaran las misiones y vieran cómo vive la gente, cómo trabajan los misioneros activos, y recuerda de entonces que “incluso la gente que no era cristiana, nos recibió como algo grandioso, nos daban cosas de su pobreza, porque sabían que las hermanas vienen para rezar y para rezar para ellos, y saben que es intercesión con el Señor es muy importante, y lo aprecian mucho”.

Desde el coro de clausura, las hermanas participan en la Misa con el pueblo; mucha gente acude a pedirles oraciones, a contar sus problemas, “porque tiene fe en el Señor y mucha gente experimenta la ayuda del Señor muy visiblemente”. Esta religiosa contemplativa tiene claro qué es la misión: “ser enviados para ayudar, especialmente, en la realidad de nuestra salvación, que Dios nos ha mandado a su Hijo y que Jesús es el que nos salva” y nos da “en este mundo tan catastrófico que tenemos hoy”, esperanza y seguridad en su salvación.

Los testimonios completos mañana viernes, a las 21,30h en TRECE, en “Misioneros por el mundo”. También se pueden ver en directo en internet en la web de TRECE. Después de la emisión, “Misioneros por el mundo” se puede ver en el canal de Youtube OMP en los medios.


jueves, 24 de octubre de 2024

MISOEROS POR EL MUNDO- LA VIRGEN DE GUADALUPE




 “Misioneros por el mundo” nos lleva mañana, viernes 25 de octubre a las 21:30h., hasta México, un país declarado oficialmente laico, que cuenta no obstante con el mayor número de católicos del mundo después de Brasil. En este programa conoceremos a dos de los 300 misioneros españoles que se encuentran en distintas zonas de este país hermano: un sacerdote en Ciudad de México y una religiosa en Oaxaca, en el sur de país.

En Ciudad de México la basílica de Guadalupe representa el alma de la ciudad y de todo el país, o como dice el escolapio Alberto Azcona, misionero de Navarra, “el corazón de la fe”. Un templo erigido en honor de la Virgen, reina y patrona de América Latina, que se ha convertido en uno de los centros religiosos que atrae más peregrinos de todo el mundo. En esta basílica se venera la famosa “tilma” del indígena Juan Diego, en la que llevó al obispo las rosas que la Virgen le había pedido que le entregara como prueba de la autenticidad de sus apariciones, y donde la Virgen dejó impresa su imagen. La fe del pueblo mexicano no se comprende sin la Virgen de Guadalupe, una devoción que también han interiorizado los misioneros españoles.

En Ciudad de México, los escolapios trabajan ofreciendo educación y hogar a niños y jóvenes vulnerables, procedentes de familias desestructuradas, que la justicia entrega al cuidado de los religiosos. Allí viven como una familia donde los voluntarios se convierten en “tíos” de los niños; la tía Mode ha visto salir a varias generaciones de estos niños, y aunque lamenta que “alguno se nos pierde”, subraya que “en un 90% hemos tenido éxito”.

Alberto asegura que en México, más que en otros lugares de América, la gente busca a los sacerdotes para hablar con ellos porque necesitan “que les empujes en el camino hacia Dios y a salir de ciertos enredos en que se han metido en la vida”. Los escolapios lo hacen principalmente a través de la educación, por eso el padre muestra la “escuelita” que también está presente en su parroquia, donde los niños van a hacer sus tareas y son ayudados por voluntarios.

En el sur de México, concretamente en Salina Cruz (Oaxaca), se encuentra la hermana Lágrima Bermejo, una Misionera de la Inmaculada Concepción, natural de un pueblo de Badajoz, que confiesa ser “española de papeles, pero mexicana de corazón”. Allí, en una zona rural y pobre, las religiosas visitan a las familias de los poblados y se reúnen con ellas en encuentros semanales de oración, donde todos intentan ayudarse. Para Lágrima, “la misión es algo muy importante” y “hay que echarle ganas, poner todo nuestro empeño, nuestra fuerza, para que la misión se extienda y las personas que nos reciben se queden convencidas”. Lágrima sabe que la mejor ayuda que puede prestar es la escucha, porque “la gente quiere ser escuchada”, y así puede llevar a la oración los problemas que le plantean, y para muchos de los cuales la misionera no tiene solución.

La fe arraiga en este pueblo sencillo, al punto de que uno de ellos, “doña Lupita”, ha tenido la iniciativa de levantar una pequeña capilla para que la gente que no puede desplazarse a la iglesia más próxima, acuda allí a rezar y donde se celebrará la Misa una vez al mes. También en esta humilde capilla hay un cuadro de la Virgen de Guadalupe, que como dice Lágrima “no puede faltar, porque sin la Madre, no se puede vivir”, y Ella es “la Madre que acoge a todos”. Uno de los campos en el que Lágrima y su congregación trabajan en México es en la promoción de la mujer, como dice una de las religiosas nativas, hay datos que indican que de “10 mujeres 8 han sido violentadas de alguna manera a lo largo de su vida”.

Los testimonios completos mañana viernes, a las 21:30h en TRECE, en “Misioneros por el mundo”. También se pueden ver en directo en internet en la web de TRECE.

Después de la emisión, “Misioneros por el mundo” se puede ver en el canal de Youtube OMP en los medios.

viernes, 24 de mayo de 2019

MISIONEROS POR EL MUNDO- 24/05/2019

viernes, 15 de febrero de 2019

MISIONEROS POR EL MUNDO EN COLOMBIA




“Lo nuestro es dar testimonio de que Dios es Padre, un padre que cuida”

El próximo domingo 17 de febrero, a las 13,45 horas, “Misioneros por el Mundo” llega a Colombia de la mano de Obras Misionales Pontificias (OMP), para conocer a algunos de los más de 300 misioneros españoles que se encuentran en el país.
Las Hijas del Calvario y las Hermanas Vedrunas son vecinas en barrios pobres de Bogotá, donde viven compartiendo el día a día del pueblo
En el Barrio Villa Javier (fundado hace 106 años por el padre José María Campoamor, un jesuita español) las Hijas del Calvario tienen una comunidad en la que hay dos misioneras burgalesas: Casilda Barbero Santaolalla y Mª Luisa Ruiz Alcalde.
Sus vecinas, las Hermanas Vedrunas, trabajan en el Barrio del Consuelo. Allí se encuentra una religiosa de la diócesis de San Sebastián, Mª Dolores Aseguinolaza, que lleva más de 40 años en la capital colombiana. En la puerta de su casa, las religiosas han visto cómo asesinaban a un par de personas, una de ellas traficante de drogas (miles han sido asesinadas entre 1988 y 2013 como parte de lo que el gobierno llamó “limpieza social” como su solución para acabar con problemas de droga y violencia).
El trabajo no da tregua a las Hijas del Calvario: visitas a enfermos, promoción social, atención a jóvenes madres, etc. En la AMAC (Asociación de Mujeres y Madres Abriendo Caminos), las religiosas atienden y apoyan a madres solteras “muy jovencitas”, que generalmente son abandonadas por sus novios cuando se enteran de que están embarazadas. Otro problema social, según explica la hermana Casilda, está vinculado a la alta inmigración venezolana, rechazada a veces pensando que vienen a quitar trabajo. Con todo, la pobreza es un problema menor comparado con la droga (muchos jóvenes pobres no dudan incluso en vender una teja o una cucharita para comprarse la droga). Edelmira es una de los enfermos a los que las misioneras visitan semanalmente, que agradece mucho el “consuelo espiritual”, sobre todo la Comunión, que le llevan las religiosas. Casilda dice emocionada que son “los enfermos, los catequistas…” los que evangelizan a los misioneros y les enseñan “a creer en un Dios muy cercano porque ellos viven con una confianza muy grande en Dios”.
La hermana Lucía Adela Carracedo es una leonesa de la diócesis de Astorga que es misionera desde los 20 años. Esta vocación temprana surgió leyendo la vida de la patrona de las Misiones, santa Teresita del Niño Jesús. Las Carmelitas Teresas de San José atienden a las niñas huérfanas y pobres. En Bogotá, lo primero para estas misioneras es la educación en el colegio “Carmen Teresiana”, construido en el sur de Bogotá para estas niñas. Allí tienen también un grupo de Infancia Misionera. A pesar de sus 62 años como misionera, Lucía sabe que tiene que “ser presencia y continuar la misión, también acompañando a las hermanas que están ahora trabajando”, convencida de que el Señor todavía la quiere allí.
A más de 500 kilómetros de Bogotá y a orillas del Pacífico se encuentra Buenaventura, donde las Hermanas Servidoras de Jesús del Cottolengo del Padre Alegre, atienden a los discapacitados, pero sobre todo, encuentran en ellos a Jesucristo. Allí se encuentran dos españolas, la hermana Caridad Gomiz Reche, natural de un pueblo de Almería y la hermana Agustina Barbero, de Salamanca. Siguiendo una lógica que no es la del mundo, la misionera explica las condiciones de admisión al Cottolengo: “cuanto más pobre, más enfermo aunque nos dé más trabajo y más abandonado, pues más posibilidades tiene de entrar, aunque llegue el último”. El trabajo no les asusta porque, como dice Caridad, la fuerza la sacan “de la Eucaristía, de la oración”. Para ella, este trabajo difícil no es ningún mérito, más bien cree que tiene que dar gracias a Dios porque de los discapacitados aprende “la gratitud, la capacidad de sufrimiento”, y añade: “son sencillos, son transparentes, son lo que son, no tienen que fingir nada”. Cuidar a los enfermos es sólo parte de lo que hacen y “no es mucho”, para esta misionera, “lo nuestro es dar testimonio de que Dios es Padre, que cuida”. Con el fin de dar ánimo a sus hermanas en las casas de Popayán y Buenavista, en este viaje de Misioneros por el Mundo, se encontraba la Madre General, Milagrosa Bazán Ocón, que había viajado desde España con el objetivo de “mantener el espíritu de la Congregación, la vida de familia con los enfermos, la adoración a Jesús en la Eucaristía”.

Los programas de “Misioneros por el Mundo” grabados con OMP se emite los domingos a las 13,45 y también se puede seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo


viernes, 8 de febrero de 2019

MISIONEROS POR EL MUNDO EN CAMERÚN


La promoción humana, consecuencia de la evangelización

Misioneros por el Mundo nos lleva el domingo 10 de febrero a Camerún, un país cuya superficie es íntegramente territorio de misión; esto significa que la iglesia local depende directamente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que sostiene económicamente sus diócesis a través de Obras Misionales Pontificias (OMP). En el país hay más de 70 misioneros españoles, que entienden la evangelización como el mejor camino para la promoción humana y el progreso de los pueblos. Entre ellos, se encuentran algunos pertenecientes a la Fraternidad Misionera Verbum Dei, a las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y a los Misioneros Identes, que conoceremos en este programa.
En Yaoundé está Fernando García Fernández, un sacerdote de Verbum Dei, nacido en un pueblo de Toledo, que lleva 23 años como misionero en Camerún. Llegó a África para reemplazar a su hermano Domingo, también misionero, que debió abandonar el país por problemas de salud. Fernando es capellán de un colegio de educación secundaria en Mokoló, un barrio periférico de Yaoundé. El misionero vive como uno más, porque, “que te vean cercano”, es la mejor forma de evangelizar. Allí, musulmanes y católicos conviven en paz, haciendo de la vida diaria el mejor diálogo interreligioso. En una de las parroquias que atiende, Fernando tiene un grupo de Biblia para la gente que quiere profundizar en la Palabra de Dios.
En la capital de Camerún se encuentran también dos Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús: la granadina Aurelia Serrano Alférez y Yolanda García Jurío, natural de un pueblo de Pamplona. Desde que llegó a Camerún en 2013, Aurelia trabaja en la cárcel central como enfermera, para ocuparse de los presos enfermos a desatendidos. En Bikop, las Esclavas tienen una comunidad que se ocupa del dispensario que atiende a los enfermos de Sida, pero las religiosas no se olvidan de la “salud espiritual” de los profesionales de este centro, ofreciéndoles encuentros de formación y oración, en los que les invitan a encontrarse con el Señor a través de la adoración eucarística. Como dice Yolanda “esto es lo esencial para que nuestra misión tenga sentido de Evangelio”.
Justo de la Fuente es misionero Idente, sacerdote y médico dermatólogo. Nacido en un pueblo de Santander, es capellán de la Parroquia Universitaria "San Pedro y San Pablo", de Soa. En Camerún, los misioneros Identes, cuyo carisma es la educación de la juventud, trabajan sobre todo con los universitarios. Montserrat Serra Renom, nacida en Sabadell (diócesis de Terrassa) es profesora de español en un centro cultural de Yaoundé. Obras Misionales Pontificias, entre otras instituciones, está ayudando a los Identes a construir una iglesia en Yaoundé, aunque Justo reconoce que “para construir una iglesia no es tan fácil obtener ayudas en Europa” y por eso, la iglesia se está construyendo “como las antiguas catedrales, con la ayuda del pueblo”.
Finalmente, en Douala, se encuentra otra misionera de Verbum Dei, María Isabel Díaz Jiménez, nacida en un pueblo de Ávila, y con más de 15 años de misión en Camerún. Fiel al carisma evangelizador de Verbum Dei, “Marisa” asegura que la evangelización se hace “en lo concreto”, por eso la promoción humana se convierte en consecuencia directa de la evangelización. En el Centro de Apostolado que es también la residencia de “Marisa”, muchos jóvenes universitarios acuden para estudiar y preparar sus exámenes. Un trabajo misionero poco conocido, y que Marisa realiza con auténtica dedicación, es la escucha de las personas que vienen a pedirle ayuda para vivir su “fe en la vida cotidiana”. Algunos lo hacen de tal manera que adquieren un compromiso como “matrimonios misioneros”, 3 han surgido ya gracias al trabajo de Verbum Dei.

Misioneros por el Mundo es un programa realizado por TRECE TV en colaboración con OMP. En esta nueva temporada, el programa se emite los domingos a las 13,45.
También se puede seguir en directo on line en: 
http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo

viernes, 1 de febrero de 2019

MISIONEROS POR EL MUNDO EN FILIPINAS



El programa "Misioneros por el Mundo" de TRECE en colaboración con OMP nos acerca este domingo a Filipinas para mostrarnos la labor de los misioneros españoles que anuncian el Evangelio en Filipinas.

Jóvenes vocaciones en el país con más católicos de Asia

En Cebú, considerada la cuna del cristianismo en Filipinas se encuentra desde hace 12 años el sacerdote escolapio Miguel Artola Otamendi. La siembra de los primeros misioneros ha hecho que hoy la fe cristiana sea floreciente en el país (Filipinas es el país de Asia con más católicos). Este guipuzcoano puede dar fe de ello en el Noviciado y la Casa Provincial de los Escolapios, donde estudian jóvenes no sólo de Filipinas, sino también de Vietnam, Indonesia y Timor Este. Con el padre Artola conoceremos también la Basílica del Santo Niño del Cebú, donde la gente venera una imagen que recuerda el origen de la fe en Filipinas (fue Magallanes quien llevó esta imagen a la isla) y el trabajo de algunas religiosas nativas de María Inmaculada, conocidas en España como del Servicio Doméstico.
Lourdes Prada Nuñez, nació en un pueblo de Orense perteneciente a la diócesis de Astorga, y desde hace nueve años se encuentra como misionera en Manila, donde las Religiosas del Santísimo Sacramento y de María Inmaculada tienen desde 2012 la primera comunidad de la Congregación en Asia. Con ella viven una colombiana y otra española, en este caso de Canarias, la hermana María del Pino Rodríguez, conocida como Mapi. A esta misionera, que es ahora la superiora de comunidad, el Señor la llamó siendo deportista (fue campeona española de salto en 1994) y mientras estudiaba Derecho en Granada. En la misión de Baseko, estas religiosas afirman sentirse evangelizadas por los pobres, mientras ellas los evangelizan ofreciéndoles no sólo la fe, sino también educación y alimento.
En la misión de Pangasinán están los Servidores del Evangelio. Manoli Sánchez Vázquez es una misionera de Badajoz que lleva 3 años en Filipinas, donde ha podido conocer de primera mano las dificultades de las mujeres para salir adelante. En Malasiqui, otro de los barrios donde trabajan los Servidores, conoceremos a otra española, la granadina Antonia Martínez Ramírez, Toñi, que en su trabajo con los jóvenes descubre cómo la fe les ayuda también a mejorar su autoestima.
Acompañando a las jóvenes postulantes de las Misioneras Claretianas, está la hermana Inocencia Rodrigo Arribas, una segoviana de 85 años que lleva 30 en Filipinas y que comparte su “juventud” con unas 30 jóvenes que han descubierto su vocación en Vietnam, Indonesia o Timor. Inocencia nos presenta al padre Bernardo Blanco Toribio, un claretiano de Zamora, que ha vivido una dura experiencias de misión: en 1993 estuvo secuestrado 49 días por un grupo fundamentalista musulmán.

Misioneros por el Mundo es un programa realizado por TRECE TV en colaboración con OMP.
El programa se emitirá el domingo 3 febrero a las 13,45. También se puede seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo


viernes, 25 de enero de 2019

LA IGLESIA DE LA JMJ EN MISIONEROS POR EL MUNDO



“Misioneros por el Mundo” en Panamá
La Iglesia de la JMJ en “Misioneros por el Mundo” 
En el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que el Papa Francisco está celebrando en Panamá junto a jóvenes llegados de todos los países, y para conocer a alguno de los 80 misioneros españoles que se encuentran allí, TRECE TV emitirá el próximo domingo 27 de enero (una hora antes de lo habitual, debido a la emisión del Especial Clausura JMJ), un programa grabado en Panamá, con la colaboración de Obras Misionales Pontificias (OMP).
En el Chorrillo, uno de los barrios periféricos de ciudad de Panamá, hay un conglomerado de obras sociales de los mercedarios, en torno a la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en la que se encuentra Javier Mañas García, nacido en Castellón, pero que lleva varios años acompañando a los habitantes de este barrio pobre, donde las propias construcciones (apartamentos de 50 o 60 metros donde pueden vivir entre 7 y 10 personas) “engendran violencia”, como dice el misionero.
Una de las obras sociales es el Hogar de Ancianos San Pedro Nolasco, donde algunos llegan abandonados por sus propias familias. En el comedor, los ancianos comparten el comedor con los niños de la escuela, otra iniciativa de estos misioneros, que permite a sus madres entrar en el mundo laboral, y que ayuda a curar las heridas de estos niños, que muchas veces provienen de hogares desestructurados. En el Hogar de Niños hay 14 que han encontrado allí el amor de una familia.
Otro mercedario español, Francisco Javier Palomares Peña, natural de un pequeño pueblo de Jaén, párroco de Nuestra Señora de Fátima, explica como es la piedad religiosa de los panameños. Este sacerdote es además el capellán de las cuatro prisiones más grandes de Panamá, tres de ellas muy complicadas. Entre ellas “La Joyita”, donde los presos viven “hacinados” pero con esperanza gracias a la Iglesia. Como dice uno de ellos “Dios no nos abandona por difícil que sea el desierto”.
En Villa de Lucre se encuentra el Colegio de las Hermanas Pureza de María. Allí hay tres misioneras españolas de esta Congregación: la hermana Candelaria Torres Martínez, una tinerfeña que abandonó su isla porque se sentía “llamada por el Señor a una misión”; la hermana Isabel Padilla, de Barcelona, delegada de la Congregación en América y una auténtica “misionera por el mundo” por sus viajes por diversos países; y la valenciana MariCarmen Oltra, responsable de la Pastoral del Colegio. Como dice Isabel intentan inculcar en los niños “convicciones y sentimientos” para que por ellos mismos “busquen el bien y rechacen el mal”. En el colegio los niños y los jóvenes ensayan puntualmente bailes típicos para ambientar la JMJ, pero durante todo el año se forman “académica y moralmente”, como dice una de las alumnas, gracias a las religiosas.
Y de Ciudad de Panamá a David, en el otro extremo del país, donde se encuentra el padre Ismael Bortiri, un agustino recoleto nacido en un pueblo de Navarra, diócesis de Pamplona y Tudela, que lleva cuatro años en Panamá. Allí atiende la Parroquia Sagrada Familia y un banco de alimentos del que se benefician 36 familias todas las semanas, personas mayores y enfermas. En el Complejo Social Santa Rita hay un comedor al que acuden todos los días entre 40 y 60 niños del barrio. El Hogar San Francisco de Asís es atendido por las Hermanas Franciscanas de San Antonio, que dan educación, formación y atención médica a unos 50 niños sin medios, que llegan de lugares remotos de la montaña, y viven aquí “en su casa” (aunque mantienen el contacto con las familias).
El padre Ismael acompaña al equipo de TRECE en la visita al obispo de David, José Luis Lacunza, que también es agustino recoleto, nacido en Pamplona. El Papa Francisco le creó cardenal y ahora él intenta aplicar lo que el Santo Padre está pidiendo a toda la Iglesia, “una Iglesia en salida y misionera, para que esté más cerca de la gente”.

Misioneros por el Mundo es un programa realizado por TRECE TV en colaboración con OMP.
En esta nueva temporada, el programa se emite los domingos a las 13,45. Aunque el próximo domingo 27 de enero, el programa de Panamá adelanta su hora de inicio a las 12,50 debido a la emisión del Especial Clausura JMJ.
También se puede seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo

viernes, 5 de octubre de 2018

MISIONEROS POR EL MUNDO EN CAMERÚN


“La amistad entre musulmanes y católicos hará una sociedad más sólida”

La nueva entrega de “Misioneros por el Mundo”, mañana, sábado 6 de octubre, nos permitirá conocer a algunos de los 76 misioneros españoles que hay en Camerún para llevar la luz del Evangelio las circunstancias más difíciles de la población sobre todo en los ámbitos educativo, sanitario y pastoral, en un contexto de diálogo interreligioso vivido permanentemente en la vida diaria.
En Yaoundé, la capital del país, encontraremos a dos hermanas de Nuestra Señora de la Compasión. Son las misioneras Concepción Moreno Martínez, nacida en Madrid, y Mª Concepción Urrutia García, de Vitoria. Entre otras actividades, en Yaoundé atienden en colaboración con los jesuitasun centro de orientación y escucha para niñas de la calle . Las Hermanas de la Compasión tienen también un Centro de Salud para enfermos y mujeres embarazadas; el desafío ahora es construir una Maternidad.
En Yaoundé, las hermanas de la Compasión tienen como vecinas a dos hermanas calasancias, misioneras españolas: Carmen Vallejo Guerra, nacida en Cistierna (León) y Purificación Barreiro Somoza, natural de Friol (Lugo), que forman a las jóvenes camerunesas que se preparan para ser religiosas.
En el Centro salesiano “Don Bosco”, en el barrio Mimbobam, de Yaundé, conoceremos también al misionero José Mª Sabé Colom, un barcelonés que lleva 27 años en Camerún. Los misioneros coinciden en que en Camerún es muy importante “que todas las religiones se encuentren en un proyecto educativo”, un tipo de ecumenismo que los misioneros viven cada día. Como dice este salesiano, esto “hace nacer la amistad entre musulmanes y católicos, y por tanto, una sociedad más sólida”, y esto responde también a un “estilo de evangelizar”.
En Bikop, a  75 kilómetros de Yaunde, se encuentra la hermana Isabel Fernández Escobar, una joven religiosa de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Nació en Cádiz y estudió Medicina en la Universidad de Salamanca, pero Dios le llamó a ejercer la medicina en África, como consagrada. Desde hace un año, es la directora del Centro de salud de Mbalbamyo. En este centro en medio de la selva, donde acuden pacientes de todas las religiones, la evangelización, como dice la hermana Isabel, se realiza sobre todo a través del testimonio, el ejemplo, el trabajo, y la presencia. Las Hermanas han tenido también la idea de llevar el Santísimo a una sala de formación en el dispensario, que se ha convertido en capilla, “para acercar a los enfermos al Señor”.

Misioneros por el Mundo es un programado realizado por TRECE TV en colaboración con OMP.
Se emite los sábados a las 11,40 (después de la Misa). Los programas pueden verse en redifusión los martes a la misma hora; seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo

viernes, 28 de septiembre de 2018

LOS MISIONEROS EN JAPÓN Y SU PALABRA DE VIDA A LOS "Hikikomori"

                                           Los misioneros en Japón y su palabra de vida a los “hikikomori”

Misioneros por el Mundo nos lleva el sábado 29 de septiembre hasta Osaka, la segunda ciudad más grande de Japón. Allí, los misioneros españoles cuidan a la pequeña comunidad de fieles de la Iglesia Católica (sólo un 0.4 %), ofreciendo asistencia espiritual y social a una población que lo tiene todo, pero que sufre, sobre todo entre sus jóvenes un fenómeno de aislamiento y dificultad para comunicarse que los japoneses han bautizado como “hikikomori”.
En la Iglesia de la Sagrada Familia, de Osaka, se encuentra el misionero Miguel Ángel Aragón Moreno, sacerdote diocesano de Cuenca, y perteneciente al Instituto de Misiones Extranjeras (IEME). Unas 26 personas están en este momento en el grupo de Introducción al Cristianismo que ofrece la parroquia, para poder bautizarse en Pascua. El año pasado, hubo más de 50 bautizos, aunque hacerse cristiano no es una decisión fácil; como dice el misionero, eso implica para muchos cristianos romper con su familia. Miguel Ángel afirma que para los problemas de los japoneses, como el suicidio, el “hikikomori”, o la soledad, son importantes los valores del Evangelio y la presencia de los misioneros. Otra de las dimensiones que el misionero cultiva en Japón, es el diálogo interreligioso “de oración y de a pie de calle”.
El claretiano Félix Martínez San Martín, nacido en Aranda de Duero (Burgos), lleva 36 años en Japón. En Hirakata (una especie de “ciudad dormitorio” de Osaka), atiende la iglesia de la Virgen de Guadalupe, la única para una ciudad de cerca de 450.000 habitantes (unos 1.600 católicos). Este templo se construyó recién terminada la Guerra Mundial, con donativos de los mexicanos (por eso su advocación es la de Guadalupe). A ella pertenecen los parvularios católicos que atiende el padre Félix, donde los niños japoneses aprenden a rezar.
Otro claretiano, el misionero Josep María Abella, nacido en Lleida, fue el superior general de esta Congregación entre 2003 y 2015. Cuando el misionero recibió a Misioneros por el Mundo, el Papa Francisco no le había nombrado todavía obispo auxiliar de Osaka (fue consagrado el 16 de julio en la Catedral de esta diócesis). Abella afirma que sólo a partir de la vivencia personal de la fe, de contar la propia experiencia, se puede abrir el camino al Evangelio entre los no creyentes. En el Centro Pastoral Social de la diócesis de Osaka, la Iglesia Católica trabaja por los derechos humanos y la justicia social, y ofrece ayuda a refugiados, inmigrantes, indocumentados, y también a un grupo de japoneses poco conocidos, los “Buraku”, que son los marginados de Japón. En esta “realidad eclesial pequeña pero significativa”, el hoy obispo auxiliar de Osaka, afirma que el único poder de la Iglesia en Japón es “el poder de la transparencia, de la sinceridad y de la conexión entre lo que dice y lo que hace”.
Misioneros por el Mundo se emite los sábados a las 11,40 (después de la Misa). Los programas pueden verse en redifusión los martes a la misma hora.
También se pueden seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo y tras su emisión, pueden verse en la web del programa