viernes, 24 de abril de 2026

JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS 2026

 


Este domingo 26 de abril
se celebra la Jornada de Vocaciones Nativas, conjuntamente con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, con el lema “Todos oramos por todos”. Con las aportaciones de los fieles de todo el mundo, Obras Misionales Pontificias (OMP) debe acudir cada año en ayuda de 751 seminarios diocesanos que están en los territorios de misión, donde se están formando 93.000 seminaristas que tomarán el relevo de los misioneros. Gracias a estas ayudas, puede haber clero local en las misiones, con independencia de los recursos. Así lo explica monseñor Mwakhwawa, un obispo de Malaui que con 10 años decidió ser sacerdote al ver a un misionero.

751 seminarios en las misiones necesitan el apoyo de todos un año más

Con 10 años admiraba a un misionero, hoy es obispo.




La Obra de San Pedro Apóstol distribuyó el año pasado 15.793.859,18€ entre ellos. De esta cantidad, cerca de dos millones de euros salieron de la generosidad de los españoles con la Jornada de Vocaciones Nativas. Con el 78% de este dinero se ofrece un subsidio anual para los gastos ordinarios de los seminarios y la manutención de los seminaristas. Con lo demás, se acude a necesidades puntuales como la construcción de nuevas clases, placas solares, matriculaciones en universidades…

Además, esta Obra Pontificia apoya también el primer año de formación de futuras religiosas de congregaciones nacidas en los territorios de misión, que no cuentan con otro apoyo internacional. El año pasado se destinaron 537.177€ para apoyar a 2.400 novicias en 19 países de África, Asia y Oceanía.

El mejor legado de los misioneros

“Los misioneros hacen una labor espectacular”, explicó José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias, en la presentación de esta Jornada. “Pero no van a hacer su obra, sino que van a construir la Iglesia en los territorios donde están, y por eso uno de los frutos más importantes que pueden dar es que allí pueda haber sacerdotes, religiosos y religiosas que sean ellos los apóstoles de sus propias culturas”.

Calderón imaginó un futuro en el que los territorios de misión dejaran de existir al convertirse en diócesis ‘adultas’, pero para ello “tiene que tener hombres y mujeres en aquellos lugares que entreguen su vida al Señor para la evangelización y la pastoral ordinaria”. Y este sueño, se está cumpliendo: el número de sacerdotes diocesanos nativos se ha triplicado en los últimos 40 años: en 1989 había 21.779. Hoy hay 62.829. “Gracias a Dios en los territorios de misión hay muchas vocaciones y mucha esperanza. Aun así, hay mucho por hacer: en todo Angola hay el mismo número de sacerdotes que en la archidiócesis de Madrid”, afirmó Calderón.
Por ello, animó a colaborar con la Jornada de Vocaciones Nativas de este domingo -en las colectas que se realicen, en www.vocacionesnativas.es, por Bizum (00500) o a través de un sistema de becas-, y a rezar por ellas en esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. “Intentamos dar visibilidad no solo a la necesidad de fomentar las vocaciones en nuestra propia patria, sino también en los territorios de misión, donde las necesidades son enormes y hay tantísimo que hacer”.