Hay misioneros que no se van lejos, que no se marchan a otro continente a llevar el Evangelio. Estos misioneros silenciosos cada día sostienen la misión desde su casa, desde una cama, desde la sala de espera de un hospital. Ofrecen su dolor, su cansancio, su oración por las misiones. ¡Son los Enfermos Misioneros!
Y ayer, en la festividad de la Virgen de Lourdes y Jornada Mundial del Enfermo, queremos recordarte que cualquier persona puede unirse. ¡Aquí tienes toda la info!