jueves, 11 de septiembre de 2014

INTENCIÓN MISIONERA DEL PAPA

Para que los cristianos, inspirados en la Palabra de Dios, se comprometan al servicio de los pobres y de los que sufren

               
El Papa en su reciente viaje a Corea se dirigía a los jóvenes en la clausura de la Jornada de la Juventud Asiática. Les recordaba que son “el presente de la Iglesia”, y les pedía que se dedicasen “aedificar una Iglesia más santa, más misionera y humilde, una Iglesia que ama y adora a Dios, queintenta servir a los pobres, a los que están solos, a los enfermos y a los marginados”. Ahora también el Papa Francisco en este mes de septiembre nos los recuerda a todos los cristianos con suintención misionerade oración.

Les recordaba el Papa Francisco que, “en su vida cristiana tendrán muchas veces la tentación, como los discípulos en la lectura del Evangelio de hoy, de apartar al extranjero, al necesitado, al pobre y a quien tiene el corazón destrozado. Estas personas siguen gritando como la mujer del Evangelio: «Señor, socórreme». La petición de la mujer cananea es el grito de toda persona que busca amor, acogida y amistad con Cristo. Es el grito de tantas personas en nuestras ciudades anónimas, de muchos de nuestros contemporáneos y de todos los mártires que aún hoy sufren persecución y muerte en el nombre de Jesús: «Señor, socórreme». Este mismo grito surge a menudo en nuestros corazones: «Señor, socórreme». 
No respondamos como aquellos que rechazan a las personas que piden, como si atender a los necesitados estuviese reñido con estar cerca del Señor. No, tenemos que ser como Cristo, que responde siempre a quien le pide ayuda con amor, misericordia y compasión”.